viernes, 12 de octubre de 2007

Los Pumas no son los 300 espartanos

Estamos en tiempos de "Pumas". Un altísimo porcentaje de argentinos habla por estos días de drops, trys y scrums como si lo hiciera de saques de arco, laterales o goles, aunque no entienda nada de nada de los primeros tres conceptos. Vale... al fin y al cabo, cuando Guillermo Vilas "inventó" el tenis en los 70, también se hablaba de games, sets y match point con absoluta naturalidad. En el caso del tenis sobrevivió al efecto de la "Gran Willy" y hoy es un deporte medianamente (sí, sólo medianamente) popular, cuando antes salir a la calle con una raqueta era mal visto... algo así como cosa de señoritas.

¿A qué viene esta introducción? A que estoy un poco harto del "efecto Pumas", no de los Pumas, entiéndase. Ellos no tienen la culpa de que en la radio se escuche una publicidad tal como: "Sienten el Himno como nadie... lo honran como pocos". ¡¡¡¡Puajjjj!!!! Parece que sentir el Himno como nadie es cantarlo abrazados o que honrarlo es pegarle un patadón a una pelota ovalada y sacarla de la cancha. Cuestiones comerciales, obvio. Y también quito del medio aquí a los Pumas, que probablemente lo canten así como un modo de darse fuerza ante el hecho de encarar un deporte que dos minutos más tarde los llevará a que deban soportar la embestida de una mole de 120 kilos. Nada fácil, por cierto.

Ahora... ahora... ahora... de allí a hacer de estos muchachos una suerte de héroes nacionales porque avanzan en una competencia internacional, es como demasiado. ¿El rugby es duro? ¿El rugby requiere fuerza física y sacrificio? ¿El rugby pide coraje y aguante? ¿El rugby necesita en esencia a tipos que no lloren al menor contacto físico ni simulen lesiones cuando no las hay? Sí... sí y sí a todas esas preguntas y a decenas más.

Pero paremos un poco... ellos eligieron este juego. No fueron sometidos por nadie a practicarlo ni son víctimas de nada. Por el contrario, se llevarán unas cuantas decenas de miles de dólares tras su paso de algo más de un mes por Francia, muchísimo más de lo embolsará a lo largo de toda una vida un obrero que se levanta a las 6 de la mañana en Paso del Rey, viaja en el Sarmiento como un animal (no un "puma", precisamente) para llegar a Once, abordar un colectivo, trabajar horas en pésimas condiciones y hacer el camino inverso cuando cae el sol. Paro y me pregunto... ¿ese tipo no honra al país?

En fin... así las cosas y con las camisetas de los Pumas agotadas a 230 pesos cada una en los locales de venta de ropa deportiva, con otra publicidad que habla de "Quince animales con corazón de caballero", habrá que ver si una vez terminado el Mundial alguien se movilizará a ver Hindú- Universitario o SIC-Alumni. Una reflexión antipática para estos días, pero es lo que siento ante esta comparación tácita que se hace entre Los Pumas (cuya imagen en la camiseta en realidad es la de un yaguareté) y los 300 espartanos encabezados por el Rey Leónidas que soportaron hasta donde pudieron el ataque persa en la llamada Batalla de las Termópilas.


Vuelta a ser llevada al cine hace no mucho tiempo (ya había sido filmada en 1962), vamos con un trailer de este filme basado en un comic y otro con imágenes de Los Pumas acompañadas con una música nada épica como la que sonoriza todo lo que se ve de ellos por estas horas y que -quizás- los coloca un poco más en el lugar que realmente ocupan: juegan al rugby. Ni ejemplos para todos los argentinos, ni el norte de nuestra conducta moral, ni el faro que debe iluminar nuestra ética, ni los únicos 15 tipos que honran al país. Nada más, juegan al rugby. Tan simple como eso.

Por último, ojalá mañana le ganen a Sudáfrica y después repitan ante Francia o Inglaterra, los otros semifinalistas. Así serán campeones del mundo, un gran logro deportivo, pero no los protagonistas de una gesta histórica sin par. De no ser así, todo bien... lo que hicieron hasta acá ya fue muy bueno. Felicitaciones...

6 comentarios:

Humberto Acciarressi dijo...

Mi querido Héctor: totalmente de acuerdo en lo que se refiere al "Efecto Puma". En cuanto a "300", me parece muy superior la historieta de Frank Miller. Caso contrario a lo que me pasó con Sin City, donde las tiras de Miller y la película me parecieron unas acorde a la otra. Te mando un gran abrazo.

Héctor Gavira dijo...

¿Qué hacés, Humber..? No vi Sin City, debería hacerlo y veré en que momento lo hago. Gracias por el comentario, buen domingo y ¡Salute!

El Criticon dijo...

Hola, qué tal. Muy copado el blog. Estoy de acuerdo con todo eso del "efecto puma" y aledaños, y también está bueno el separar a los pumas de todo el bombo que le hacen los medios y la publicidad.

Sin embargo hay una idea que me hace un poco de ruido. No es la primera vez que se compara a alguna celebridad (deportista, actor, músico) con gente humilde u "obreros", pero con el tiempo la comparación se me hace cada vez más molesta y muy cercana a la demagógia. Es claro que un rugbier, Brad Pitt o Charly García ganan más que un "obrero", y la comparación de los diferentes sueldos, horarios de trabajo y condiciones de vida, más que arrojar luz sobre un tema en particular lo que hacen es apelar a la lástima fácil. Me llamó la atención haber leído eso por acá.

Contra viento y marea, 300 me parece una gran película.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola: muy bueno el blog. Respecto del efecto "puma" creo que el evento deportivo fue inescrupulosamente usado por la publicidad de varias empresas. Si los anunciadores elijen decir que "sienten el himno como nadie ",los deportistas no deberían ver empañada su actuación por un elogio exacerbado, hecho con fines comerciales.Dudo que ellos se consideraran como los "300"; menos con la última actuación.No me interesa el rugby como deporte, pero no puedo dejar de reconocer los cojones y la conciencia de equipo de esos hombres, que nos remiten a una solidariadad que, como valor en sí mismo, se ha perdido entre los argentinos. Vale sólo por eso.

Héctor Gavira dijo...

Hola, Ezequiel (El criticón)... Gracias por la visita y el comentario. Como autor de un blog sabés que siempre es gratificante, tanto como la difinición de "muy copado" que hiciste de mi sitio. En cuanto a lo otro, lo de los Pumas, los obreros, Brad Pitt y la demagogia, sinceramente se me hace difícil sintetizar en este breve espacio una manera de pensar que tiene años de formación, autopreguntas, autorespuestas, etc. Sencillamente, puedo reconocer que la figura del obrero te haya llevado a pensar eso de la "lástima", pero también el ejemplo valdría para un abogado, ingeniero, médico, etc. Creo que ellos (los buenos, porque hay pésimos también) honran al país, pero el país no los honra a ellos. Y esto ni significa que no entienda la diferencia en salarios y demás. Bueno... Ezequiel.. te repito... no es que ningunee tu comentario, pero no me siento capaz aquí de sintetizar mi pensamiento. Me gustó tu blog (no es devolución de gentilezas) y entraré más seguido a él. El otro lo tenés out desde abril. Por último, 300 me entretuvo muchísimo, que es lo que fui a buscar.
Salute!

Héctor Gavira dijo...

Hola, "Anónimo"... coincido... coincido en que Los Pumas no tienen la culpa de las payasadas que se han escrito sobre ellos con fines comerciales. Y lo aclaré en mi entrada. Ojalá le ganen a Francia y se queden con el bronce. Gracias, espero más visitas tuyas por el blog y también comentarios (dale... poné un nombre y salí del anónimo)
Salute!