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viernes, 7 de diciembre de 2007

Música y cine VI/ Johnny & June


Un poco por falta de tiempo y otro poco por cansancio y un desgano típico de esta altura del año, lo cierto es que hace una semana que no escribo una línea. Dejé con Reese Whiterspoon y sus ganancias hollywoodenses y ahora resolví volver con ella. En realidad, con una película en la que ella es la protagonista femenina: "Johnny & June, pasión y locura", en la cual el estelar masculino quedó en manos de Joaquin Phoenix. El nombre original es Walk the line (su traducción más literal sería "En la cuerda floja", producida en 2005 y dirigida por James Mangold.

Me saltó como una excelente opción para hacer un "Música y cine". La primera razón es, precisamente, la banda sonora de la película, muy afín a mis gustos. Además, el filme en sí bien vale la pena ya que está muy bien contado e interpretado. Brevemente, recuerdo o cuento que se trata de una historia tan romántica como dramática, en la cual se retrata la tortuosa vida y obra de Johnny Cash, un cantautor de música country y rock que entre los 50 y 60 se convirtió en uno de los músicos más populares de Estados Unidos. Su compañera en el escenario fue la carismática actriz y cantante June Carter, con quien gira va, gira viene, entabló una relación que excedió lo profesional.

Aquí cuelgo dos videos de la misma canción: Jackson. El primero, interpretado por los Johnny & June verdaderos y el segundo por Phoenix & Whiterspoon, con un dato nada menor: utilizaron sus propias voces. Una película que vale la pena ver, sobre todo para los amantes de las historias de amor tumultuosas, de las muchas veces desequilibradas vidas de los exitosos y de la buena música.




viernes, 5 de octubre de 2007

Música y cine V/ Qué mundo maravilloso


Es una de mis canciones favoritas. No sólo del cine, sino que recurro asiduamente al CD de Louis Armstrong que tengo en casa para escucharla. Se trata de "Qué mundo maravilloso" o "What a wonderful world", como se prefiera. El tema, precioso de por sí y engalanado con la voz cascada de quien fuera uno de los más grandes trompetistas de la historia, sirvió para musicalizar una muy buena secuencia de montaje de "Buenos días Vietnam". La película, interpretada por Robin Williams, muestra algunos "deslices" ideológicos tan comunes a los estadounidenses, pero igualmente me pareció muy buena.


La ironía de la canción en contraposición con las imágenes que se muestran funciona a la perfección y es uno de los momentos más logrados del filme. Igualmente, no viene al caso aquí ahondar en detalles de la película, estrenada hace tantos años (1987) que lejos está de merecer un abordaje en esta entrada. La idea es ver la secuencia y disfrutarla. La idea es escuchar la música y disfrutarla. Un pedido de disculpas por el remate de la imagen en italiano de la voz de Williams, pero es lo que había. Paciencia...

El bonus de esta entrada se lo agradecemos a mi querido Martín Voogd (autor del blog amigo "Ese es el tema", entre otros) y tiene que ver con una demostración fantástica de un "hacedor de sombras chinas" (¿cómo se les dirá a los tipos que hacen estas cosas?) que él me mostró y yo reproduzco aquí. Im-per-di-ble...

jueves, 27 de septiembre de 2007

Música y cine IV/ Los Beatles


Para mí, Los Beatles fueron la mejor banda de música de la historia. Opinión absolutamente personal, obvio. Hablar de la revolución social que provocaron en los 60 es tan obvio como lo anterior y tanto como que el cine no iba a dejar pasar la oportunidad de utilizar su música y sus figuras para llevarlos a la pantalla grande. Rédito asegurado.

EL DINERO NO PUEDE COMPRARME AMOR (Anochecer de un día agitado)

Desde hace unos días vengo recopilando material para una entrada "beatlemaníaca", y ayer el Festival de Cine de San Sebastián me dio la excusa justa para concretarla, ya que se presentó una versión restaurada desde lo visual y lo auditivo de "¡Help!", que tuvo como plus la presencia del director de aquella película rodada en 1965, el norteamericano Richard Lester.

DEBES ESCONDER TU AMOR (¡Help!)

Esta fue la segunda película del cuarteto y no vale la pena ahondar en análisis de guión, encuadre, vestuario y -mucho menos- actuaciones, aunque la reseña técnica y una breve sinopsis pueden verse pinchando aquí. Un año antes, con el mismo director, se había filmado "Anochecer de un día agitado", para la cual tampoco se justifica entrar en profundos análisis. Ambas fueron sólo una excusa para que el público pudiera escuchar y ver a Los Beatles y para que los productores se llenasen los bolsillos. Los dos objetivos fueron hartamente cumplidos.

FRUTILLAS (Gira mágica y misteriosa)

El fracaso (el único que conocieron los chicos de Liverpool en su carrera) llegó de la mano de lo audivisual en 1967 con "Gira mágica y misteriosa", en realidad más una producción para la BBC de Londres que una película propiamente dicha, fogoneada por Paul McCartney y dirigida y producida por ellos mismos. La crítica destrozó la realización, más allá de la calidad musical.
Llegó 1968 y otra vez la industria recurrió al grupo, pero esta vez para hacer un filme de ... dibujos animados. Se trataba de "El submarino amarillo". El director fue George Dunning y el filme, de 55 minutos de duración, desbordaba colores y psicodelia -tan comunes en esa década- tanto como música excelente, claro... eso estaba garantizado.

HOMBRE DE NINGUN LUGAR (El submarino amarillo)

Finalmente, en 1969, llegó el turno de "Let it be", una suerte de documental que mostró la interna de los ensayos de un grupo que comenzaba a disolverse, tal como ocurriría meses después. Lo más interesante aquí está puesto en el modo en que se advierten las diferencias entre los miembros de la banda y el inocultable fastidio que se notaba entre algunos de ellos, más la presencia irritante en todo momento de la flamante mujer de John Lennon, la japonesa Yoko Ono. Una perla de esa película: el improvisado recital dado en la terraza de los estudios Apple, que revolucionó el barrio londinense donde se encontraba.

¡Basta! Acompaño la entrada con cinco clips, uno por película. Total... es gratis. Además, nunca está de más escuchar y ver a John, Paul, George y Ringo. ¡A gozar..!, como diría mi amigo Eduardo San Pedro.

RECITAL EN LA TERRAZA DE APPLE (Let it be)

martes, 28 de agosto de 2007

Música y cine III/ Cucurrucucú por Caetano

"Hable con ella" me parece una muy buena película de Pedro Almodóvar, pero esta sección no es para tocar cuestiones técnicas ni fílmicas, sino que simplemente fue inaugurada para -de tanto en tanto- compartir aquellas escenas musicales que el cine me hizo disfrutar. Hoy, la mezcla es perfecta:

1) Cucurrucucú Paloma: Bellísima y sentidísima canción (huapango, según el género musical) del mexicano Tomás Méndez Sosa, escrita en 1954.

2) Caetano Veloso: Una de las voces más bellas y armoniosas del Brasil y sus alrededores. En realidad, es más que eso. Definirlo como uno de los artistas latinoamericanos más talentosos no es una exageración.

3) Pedro Almodóvar: Uno de esos directores cuyas películas tienen huellas digitales. Una las ve y sabe de quién es. En el caso concreto de esta escena, tiene el gran acierto de dejar que la canción transcurra íntegra en la voz y la presencia de Caetano. Mientras él canta en el marco de una reunión privada, la acción dramática transcurre ante la mirada "embobada" de todos los presentes. Nosotros, de este lado de la pantalla, somos uno más de ellos. Gracias entonces, Almodóvar, por habernos invitado a la fiesta.

miércoles, 22 de agosto de 2007

Música y cine II/ Gene Kelly bajo la lluvia


Sinceramente, las comedias musicales hollywoodenses no me gustan. Por el contrario, me aburren bastante. No sé, me vienen a la mente Fred Astaire y Gene Kelly y esa sensación se potencia, más allá de que valore sus grandísimas condiciones para el baile. Sin embargo, siempre hay excepciones. Y el recién mencionado Kelly es una de ellas. Me refiero a la ya histórica escena de "Cantando bajo la lluvia" (1952, dirigida por Stanley Donen y el propio Kelly), una maravilla desde lo estético, visual, auditivo y por lo que transmite: la felicidad infinita de un hombre enamorado, tras despedir a su novia en la puerta de la casa. Como si con las tomas en sí y el talento de Kelly no bastaran, el remate de la escena es excelente. Todo cierra perfectamente. La quiero publicar. Un poco de música y baile no viene mal.

Una curiosidad de la filmación: durante el rodaje de la escena Gene Kelly estaba enfermo, con 40º de fiebre. Al estar así no podía bailar con la fuerza suficiente para que sus pasos sonasen bien en cámara, así que al mismo tiempo que el bailaba lo hacían al lado de la cámara dos bailarinas simultáneamente y también sobre un charco para que diera el efecto. En aquellos tiempos las posibilidades de post-producción no eran tantas como ahora. Con fiebre y todo, el hombre cumplió...





jueves, 16 de agosto de 2007

Música y cine I/ Elvis Presley, el "Rey del rock"


En realidad, hoy tenía planeado escribir nuevamente acerca del Guión cinematográfico. Pero la fecha me lleva a inaugurar una sección que tengo en mente desde hace algunos días: "Música y cine". Tiene que ver con el aniversario número 30 de la muerte de Elvis Presley, un grande del rock al que Hollywood (filmografía, aquí) no podía obviar. Por supuesto que la cosa no pasaba por las condiciones actores de Presley, que era lo de menos, más allá de que el tipo zafaba.

Y zafaba con sus cualidades musicales, lógico. Buena voz, "ángel", una capacidad enorme para el baile y, fundamentalmente, un estilo cien por ciento innovador para moverse y para interpretar. Hasta los mismísimos Beatles reconocieron más de una vez la influencia que él tuvo en sus carreras. Considerado procaz por los sectores pacatos (estamos hablando de los años 50), lo cierto es que la pelvis de Elvis hacía levantar la temperatura corporal de las muchachas de entonces (hoy abuelas y hasta bisabuelas), que llegaban al final de las presentaciones del cantante-bailarín literalmente empapadas. De sudor... que no se malentienda.

Con actos y celebraciones varias, buena parte del mundo brinda hoy tributo al "Rey del rock", ese muchachito de ojos claros y cuerpo flexible que desde el mismo día en que murió quedó convertido en mito. A ese día, a ese 16 de agosto de 1977, llegó en franca decadencia artística y personal. Sobre todo ello, el colega Sebastián Ramos escribe en el diario La Nación de hoy una extensa y precisa nota en que destaca los puntos salientes de su vida y obra.

Vamos entonces con una de las escenas más recordadas y difundidas de Elvis, perteneciente a "Jailhouse Rock", algo así como "El rock de la prisión", producida en 1957 y dirigida por Richard Thorpe. Tan adelantado a sus tiempos fue Presley que hasta el mismísimo Marcelo Tinelli hoy bate récords de rating con el baile del caño, que Elvis ya usaba hace 50 años.


Y de yapa, imágenes de la inmortal "A mi manera", rescatadas de un recital (salpicadas con inserts de su vida), ya más grande y visiblemente más gordo. Eso sí, con la calidad intacta...